300, Pujol y la casta catalana

mas-pujol-chicHasta Jordi Evole le creía cuando afirmaba su honorabilidad. ¿Tan ciega ha estado la sociedad catalana? Mira que dejó pistas. Ya desde lo de Banca Catalana, en los inicios del Pujolismo, quedó claro que los tejemanejes de Pujol y familia quedarían envueltos, tapados por la bandera. ¿Es posible una ceguera social ante un desvío de fondos públicos de más de 3.000 millones de euros? Se demostrará o no judicialmente, pero sea en comisiones de empresas o desvíos directos, los paganini fuimos todos.

La casta catalana la forman unas 300 ó 400 familias que han acumulado propiedades, capital y poder político desde hace 300, o más, años. Siempre lagrimeando con lo del “España nos roba”, mientras ellos expoliaban y acumulaban a costa del resto de catalanes y españoles. Tras los denostados “decretos de nueva planta” se elimina el monopolio de Sevilla sobre el mercado americano y ahí se empezó a fraguar la fortuna de muchos “catalanes de pro” que se enriquecieron con el mercado de esclavos y su explotación en los ingenios de su añorada Cuba que tanto y tanto dinero les aportó. El mercado cautivo de la malvada España trajo para esta casta de llorones cocodrilos pingües beneficios a anotar como superávit en ese balance comercial de 300 años, o más, que nadie reclama publicar. Y no, no es que se haya beneficiado al pueblo catalán, no; solo esa casta de más o menos 300 familias.

Dice la casta catalana que si España no nos robara no tendríamos que hacer recortes en sanidad, educación o servicios sociales y que habría dinero para pagar a los desempleados e, incluso, ya no habría paro. Parece que el expolio fiscal no es tal, que existen desajustes, que se podrían arreglar. Pero lo que si está claro es que si la corrupción y el enriquecimiento ilícito de los que han usado el poder para enriquecerse en Cataluña, es decir de la casta catalana, no hubiera existido, alguno de estos problemas no sería tan grave. Mientras, las cuentas corrientes opacas en Suiza y Andorra se llenaban, en Barcelona muchos pisos se vaciaban por la penosa situación económica a la que “estos próceres de la patria” nos han abocado.

Ver y escuchar a la Ferrusola te retrotrae a imágenes de tiempos más pasados, si cabe, pura sección femenina, punto de cruz y familia: “Todo por la patria” nos dice, todo por la familia, más bien: Todo por el patrimonio familiar.

De qué se extrañan los de ICV, de qué los del PSC o los de ERC: “Queremos que nos lo cuente; si no, pediremos una comisión de investigación”. Y si nos lo cuenta ¿Qué? ¿Os lo vais a creer? ¿O es que también sois casta, también habéis participado del 3%?. O ya habéis olvidado como el tripartito se la envaino para no molestar a los primos o hermanos, que también.

¿Cómo es posible que aun no esté constituida una comisión de investigación en el Parlamento Catalán? ¿A quién representan? Parece que al repasar los apellidos de sus señorías casi todos son de esas 300 y pico familias. Los más comunes en Cataluña: García, Martínez y López siguen ausentes. Dicen que los trapos sucios se lavan en familia y por eso no quieren ir más allá, está en peligro su casta, su hegemonía económica, social y política, sus prebendas.

Podemos no puede quedar callado ante esta estafa contra la democracia. La depuración de responsabilidades políticas y penales es imprescindible para avanzar en una sociedad más justa y democrática. Es necesario recuperar el dinero que se obtuvo ilícitamente y que se condene con equidad a los culpables. No puede haber un doble rasero para los delincuentes de despacho oficial. Es más, sus penas deberían tener el agravante de atentado contra el bien común. Las cárceles están llenas de pobres mientras los “Bárcenas”, los “Millet”, los “Pujol” pasean tranquilamente por nuestras calles con sus dineros a buen recaudo en paraísos fiscales. Si la justicia es clasista ya es tiempo de cambiarla.

Podemos quiere echar a la casta en Cataluña y en toda España, hay que regenerar: es tiempo de democracia participativa, es tiempo de democracia radical. Es tiempo de hablar de igualdad y justicia. Es tiempo de las clases trabajadoras, de redistribuir la riqueza, de crear empleo, de atender a los que realmente lo necesitan.

Nou Barris es el distrito de Barcelona donde la renta per capita se sitúa en un 57% respecto a la media de la ciudad, donde se acumula el mayor número de desahucios, donde el paro y el fracaso escolar son más altos, y todo ello obedece a este sistema partitocrático y corrupto instalado en Cataluña en paralelo y connivencia con el del resto de España. Es hora de denunciar a la casta y a quien mejor la ha representado, al gran padrino, al capo di capi, a quien mejor la ha encarnado. Basta de plácemes y reverencias; basta de disimulos y de ¡ay no lo sabia! Fuera la casta de aquí o de allá. ¡¡Hágase justicia!!
Vicente Serrano

La Marea. 8 de agosto de 2014

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