CiU y ERC suman 71 diputados (en la media legislatura pasada sumaban 72) si a ellos les sumamos los tres de la CUP nos encontramos con mayoría secesionista (74, menos que en la anterior legislatura CiU+ERC+SI sumaban 76) es decir han perdido fuerzas.
Si sumamos los no secesionistas (es posible que alguno todavía no se haya definido, como ICV-EUiA, pero entiendo que sus votantes no lo son), PSC, PP, ICV-EUiA y Ciudadanos tendríamos 61 diputados, dos más que en antes. Entiendo que lo del “derecho a decidir” es una trampa dialéctica en la que ha caído prácticamente toda la izquierda, por lo que valoro el posicionamiento frente a la secesión.
Pero eso es una imagen falsa de la voluntad popular. La ley electoral desvirtúa los resultados. Por un lado, da más valor a los votos emitidos en las provincias mas pequeñas, y además limita el acceso a escaño con un mínimo del 3% (¡jo, con el 3%!), a lo que hemos de sumar la Ley d’Hondt. Lo dicho, si tuviéramos una circunscripción electoral única para toda Cataluña, sin mínimos, y con un reparto proporcional la composición del nuevo Parlamento autonómico sería la siguiente:
Resultados si no hubiera el límite del 3% y toda Cataluña fuera una sola circunscripción.
Obsérvese que los porcentajes de votos y los porcentajes de diputados que se obtendrían son prácticamente los mismos. En la grafica, las líneas de porcentajes se solapan. Los secesionistas sumarían justo la mayoría: 68 escaños, mientras los no secesionistas subirían a 64 diputados autonómicos. Quedarían pendientes de definir los tres partidos con un diputado.
Es interesante ver las diferencias respecto a la situación legal actual:
Resultado elecciones del 25 de noviembre y reparto legal de escaños.
Al mirar las graficas rápidamente podemos concluir que la actual ley electoral no refleja la voluntad popular, beneficiando a los grandes partidos y perjudicando a los pequeños o expulsándolos de la arena parlamentaria.
Analizando el voto y partiendo de que los votantes asumen el programa de la candidatura y aceptando que la adscripción izquierda o derecha es, como mínimo, discutible y aquí no uso mi criterio personal, sino la autodefinición de cada formación, podríamos ver los resultados desde una distribución izquierda/derecha o secesionista/no secesionista o incluso mezclar ambos conceptos. El resultado se puede ver en el siguiente cuadro:
Análisis electoral según los dos ejes, izquierda/derecha y secesionistas/no secesionistas.
Mi desconocimiento de algunas opciones me impiden clasificarlas, pero dado que son las más minoritarias pienso que no cambiaría mucho el análisis. Podemos concluir que existe un empate técnico entre izquierda y derecha, con ligero predominio de la izquierda (por casi tres puntos porcentuales). También se mantiene equilibrados los apoyos a la secesión y en contra con ligera preeminencia de los secesionistas (poco más de dos puntos porcentuales). También parece que la opción secesionista es más de derechas y la no secesionista es más de izquierda; manteniéndose el equilibrio en todas las combinaciones.
Finalmente, tendremos que entrar en el enunciado del artículo: ‘¿Es posible un gobierno no nacionalista en Cataluña?’. La respuesta es que con la aritmética parlamentaria es improbable, a no se que se rompan las negociaciones entre CiU y ERC. Pero pienso que la sociedad catalana necesita ver que es posible y propongo a Pere Navarro (PSC) que inicie los contactos para que los catalanes veamos que otra Cataluña no secesionista es posible.
Veamos los números de otra manera (entiendo que la CUP no tiene voluntad de gobernar con CiU):
Suma de escaños nacionalistas y no nacionalistas.
La Cataluña no secesionista tiene más apoyo popular para formar gobierno que la secesionista, aunque su representación está adulterada por una ley electoral que debe cambiarse ¡ya! Se me dirá que las diferencias entre los cuatro partidos son insalvables. Digo yo que las mismas que hay entre CiU y ERC, o es que lo de Esquerra es solo nominal.
Hagan la propuesta, encuentren unos mínimos. Dennos cuatro años de tranquilidad y dedíquense a mejorar la vida de los catalanes, no a complicárnosla.
Vicente Serrano
La voz de Barcelona, , 5 de diciembre de 2012
Sé el primero en comentar en «¿Es posible un gobierno no nacionalista?»