Confluencia y divergencia de la izquierda española

Película “El gran dormilón”

En la película “El Dormilón” podemos disfrutar de una maravillosa escena con tintes esperpénticos. Sucede que Woody Allen y Diane Keaton, protagonistas, pretenden robar la nariz del gran líder, único resto de su anatomía tras un atentado, antes de que consigan clonarlo restaurando así el sistema totalitario. Son pillados infraganti disfrazados de médicos clonadores, ocultan la nariz bajo su mascarilla y empiezan un baile de palmas y gesticulaciones a la vez que repiten machaconamente “vamos a clonar”, “estamos clonando”, “clonemos”, “clonemos”. Tal que así veo yo a la izquierda española haciendo aspavientos y gritando “vamos a confluir”, “estamos confluyendo”, “confluyamos”, “confluyamos”.

Parece pues que el deseo de confluencia en la izquierda española vendido cual cura de fierabrás es tan solo una pose que indica un deseo de confluencia, si, pero en mi chiringuito. Todo hay que decirlo: quien más se ha lucido en la ego-confluencia ha sido el “jefe coleta morada” de Podemos.

Revisando programas o propuestas es de destacar una confluencia de planteamientos que adolece de una visión tópica y estereotipada  de la España actual, anclada en planteamientos de la tan denostada transición. Estos tópicos afectan a todo el entorno de la izquierda española, desde el PSOE pasando por Podemos y sus marcas blancas territoriales, hasta Unidad Popular (IU) y la candidatura “La Izquierda”. Son matices que amagan complejos y ambigüedades. En el mundo de los “nacionalistas de izquierda” (menudo oxímoron!) como Compromís, ICV, Geroa Bai, BNG etc. son topicazos.

Parece que nos cuesta llamar a las cosas por su nombre. España es una realidad política, un Estado-nación, una nación política y en cambio la izquierda tiene miedo a pronunciar su nombre. Existe el estado francés, el estado italiano, la comunidad autónoma catalana pero no tenemos problemas para nombrarlos por su toponimia: Francia, Italia, Cataluña. Si queremos superar el 78 tal vez habrá que superar ese concepto llamado “Estado Español” inventado por el franquismo y  caminar sin ambages hacia la proclamación de la III República…. Española ¡claro!

Otro anclaje que aparece cual letanía en todos los textos de nuestra izquierda “vintage” es ese sucedáneo del dogmático y nunca asumido por la ciudadanía derecho a la autodeterminación: el llamado “derecho a decidir”. Derecho inexistente y que sufre de la inconcreción del ¿Qué?, del ¿Quién? y del ¿Cómo?

Las últimas elecciones catalanas demuestran que las poblaciones y barrios obreros no se reconocen en una supuesta izquierda que bascula entre el “etéreo” derecho a decidir y el miedo a usar la palabra España. Es evidente que la independencia de Cataluña no es el proyecto de la clase obrera catalana, sino que responde a intereses de clase de las élites catalanas en conflicto con las élites del resto de España en lucha por la apropiación indebida de los dineros públicos.

Si proponemos un proceso constituyente en España o una reforma constitucional el demos es toda la ciudadanía; pretender privilegios previos para algunos territorios (estableciendo desigualdades entre la ciudadanía) es una estafa democrática. Si en ese proceso algunos pretenden establecer el derecho de secesión es legítimo que lo defiendan (no seré yo), pero en todo caso se deberán establecer los criterios y garantías democráticas para acceder a dicho derecho si la mayoría del demos así lo aprobara. Y si no deberían olvidarlo.

La izquierda española (incluyo la catalana) debería apostar por la unidad de clase, que no entiende de fronteras internas ni externas. Conscientes de que existe la lucha de clases en el ámbito estatal y la misma en el ámbito internacional. Desde la izquierda no debemos apostar por la división interna (en forma de nuevos reinos de taifas) ni por el estancamiento actual. Soberanía nacional pero caminando hacia una mayor integración con Portugal primero y con los países mediterráneos después.

La articulación territorial precisa de mucha democracia participativa y deliberativa. La propuesta es caminar hacia una solución federalizante en un sentido finalista (es decir: no partimos de soberanías territoriales sino de la unidad con una soberanía única) donde las asimetrías de derechos no tienen cabida y con un proyecto de equidad social, política y económica entre ciudadanos y entes territoriales. La descentralización debe superar las centralidades periféricas y autonómicas actuales. Las instituciones de ámbito estatal deben ser garantes de esa equidad con una jerarquía institucional bien definida y una soberanía popular en manos del pueblo español. Y la mejor manera de garantizar esa soberanía es elaborar una nueva ley electoral que garantice que el valor del voto de todo ciudadano es idéntico, lo que supone instaurar un sistema proporcional puro con circunscripción electoral única.

Confluir en la izquierda es trabajar en un proyecto en torno a un programa para toda España donde la recuperación de la democracia y la redistribución de la riqueza sean la enseña de esa unidad. De ahí mi apuesta por la candidatura de “Recortes Cero – Grupo Verde”.

En las elecciones del 20D nos jugamos la evolución de España hacia un modelo neoliberal marcado por la Troika de la UE o la instauración de cambios hacia una sociedad más solidaria que asuma el bien común y plantee una economía colaborativa y no competitiva. Los errores de la izquierda al apoyar privilegios de la burguesía nacionalista y disgregándose en candidaturas oportunistas y claudicantes ante el nacionalismo nos condenan a una derrota en favor de una profundización neoliberal.

A partir del 21 de diciembre es preciso reconstruir la izquierda. Pero esa confluencia no puede darse en un totum revolutum, sino en la necesaria conjunción de objetivos donde la superación de tópicos del 78 y la retirada del caché de progresismo al nacionalismo sea clave para elaborar un programa social y político de igualdad y fraternidad.

Barcelona, 19 de noviembre de 2015

Vicente Serrano

Miembro de la Junta de Alternativa Ciudadana Progresista y candidato nº 5 en la lista de “Recortes Cero – Grupo Verde” por Barcelona en las elecciones generales del 20D.

Publicado en Tercera Información
Publicado en Crónica Popular

 

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