Paco Fernández Buey o la visión miope de la izquierda española

Hace ya unos cuantos días que murió Fernández Buey, y muchos han sido los obituarios elogiosos que le han dedicado, principalmente desde la izquierda pero también desde otros medios tachados de derechistas, véase el artículo que en su edición de Barcelona hacía El Mundo de su figura.

Gregorio Moran desde La Vanguardia lo ensalzaba como luchador honesto y digno; evidentemente marca distancias ideológicas que no especifica pero minimiza ante la figura relevante; y acto seguido, furibundo y ofendido López Arnal disecciona el artículo de Moran desde las paginas electrónicas de Rebelión a la búsqueda del anatema, cual censor poseedor de la verdad única y verdadera.

A Paco yo lo conocí entre Foro Babel y Esquerra Unida y Alternativa. El acababa de abandonar el primero y los dos estábamos construyendo el segundo. Paco en calidad de alma Mater ideológica y yo en la de militante base peleón y contestatario dentro de la mismísima organización. Coincidimos en congresos, conferencias y algunas cervezas.

Una de las primeras lecturas sobre la estructura política de España y los problemas de los nacionalismos fue su aportación en forma de artículo en un ejemplar de El Viejo Topo. Una sugerente propuesta que con el tiempo se desmorono. Una sugerente propuesta que ha enfangado a una izquierda luchadora en una contradicción constante.

Sin desmerecer su compromiso y su lucha las posiciones de Fernández Buey ante el nacionalismos adolecen de los mismos males que toda la izquierda española, incluyo aquí a PSOE y a IU y a todas sus múltiples formas particularistas y a toda la izquierda autodenominada alternativa con unos hermosos decálogos contra el capital donde siempre cuelan con calzador el sacrosanto “derecho de los pueblos a la autodeterminación” utilizando una definición de pueblo que es casi idéntica a la de grupo étnico. Una autodeterminación étnica, en definitiva, en cuyo viaje se ve acompañada de la explotación del hombre por el hombre, pero claro la construcción nacional es prioritaria.

¿Dónde esta el pueblo?. En las burguesías y partitocracias “nacionales” corruptas que se benefician de un pueblo (ahora si clase obrera) que va cada día a trabajar por menos dinero, dineros que aquellos utilizan para ensalzar identidades poco tolerantes y poco democráticas, más relacionadas con una idea totalitaria que liberadora.

Cierto, de todo eso no tiene la culpa Fernández Buey, la tenemos todos. Pero el es un buen paradigma de que la bondad que le atribuye Moran, ni las mil cosas más de las que habla López Arnal, si no van unidas a una critica a los poderosos, residan en Madrid o en Barcelona, no nos hace más libres. No puedo calificar de connivencia los posicionamientos de FFB pero si de dejación en la critica marxista al fenómeno nacionalista en España, fenómeno intrínsicamente reaccionario.

Mejor no entremos a analizar el derecho de autodeterminación en las sociedades modernas, que por definición son identitariamente plurales, porque entonces nos viene a la mente la historia cercana: Yugoslavia.

Vicente Serrano

Barcelona, 15 de septiembre de 2012